FASHION LAW: QUÉ ES Y SU CADA VEZ MAYOR ACOGIDA EN EL PANORAMA ACTUAL

Nociones sobre Fashion Law:
Explorando la Responsabilidad Social, Ambiental y Laboral en la Industria Textil.
Debemos hablar del fashion law (derecho de la moda) como una rama específica del derecho que busca contestar y dar respuesta a las problemáticas que surgen en la industria de la moda. No hablamos por tanto solo de la importancia de proteger diseños, marcas o nombres comerciales, pues esto está regulado dentro de los derechos de propiedad en sentido amplio, sino que también es hablar de contratos con colaboradores y diseñadores, negociación de cláusulas de confidencialidad o negociación de derechos de cesión de imágenes para ser publicitadas.
La adecuación de las páginas web de moda de las tiendas online de moda a la normativa que regula la protección de comercio electrónico, datos personales, consumidores y la política de cookies también entra en el ámbito del fashion law . No hay que olvidar, del mismo modo, quiénes facilitan el contacto entre las tiendas de moda y los clientes, es decir, los agentes comerciales o proveedores que se encargan de promocionar, comercializar y distribuir los productos de cada una de las casas de moda. Todas estas relaciones comerciales dan lugar a que se hable de acuerdos, contratos de distribución, de agencia, etc.
Por todo ello, vemos que no son pocas las cuestiones legales que pueden surgir. Hablamos del fashion law como derecho que no busca solo proteger los intereses de una marca de moda en sí, sino que, también busca proteger y salvaguardar los intereses de todos aquellos implicados en el proceso creativo y de producción, es decir, diseñadores, fotógrafos, modelos, distribuidores, etc.
En relación a todo lo mencionado, me gustaría destacar los dos siguientes temas: la moda sostenible y la protección de derechos y condiciones laborales de los trabajadores que desarrollan su actividad dentro de alguno de los engranajes que componen todo este mundo.
En primer lugar, trataremos el concepto de moda sostenible. Es uno de los principales ámbitos de esta rama del derecho, estrechamente relacionado con el cuidado del medio ambiente. Tomamos en consideración que empresas como Stella McCartney han empezado a introducir en sus procesos de producción el cumplimiento de normas medioambientales y ecológicas, que las han situado como marcas green.
En este punto presenciamos cómo se mezclan y se fusionan el derecho privado (derecho de la empresa) con derecho público (derecho administrativo del medio ambiente). Su objetivo es concienciar a las empresas de moda sobre la necesidad de cuidar el medioambiente, así como interiorizar dentro del proceso de producción, creación y venta la responsabilidad social, es decir, su responsabilidad de cara a los ciudadanos y a la sociedad.
A continuación, abordaremos la protección de los derechos y condiciones laborales de los trabajadores que desarrollan su actividad dentro de las empresas de moda, con el objetivo de luchar contra la explotación laboral e infantil. Es indispensable mencionar el caso de a gigante multinacional de ropa y calzado deportivo Nike que, en la década de 1990, se vio envuelta en un escándalo debido a las condiciones laborales deplorables en las fábricas de sus proveedores en países en desarrollo, especialmente en Asia. Los trabajadores en estas fábricas enfrentaban largas jornadas laborales, salarios extremadamente bajos, condiciones inseguras y falta de derechos laborales básicos. Además, se realizaron denuncias sobre la contratación de menores de edad en estas fábricas.
Las acusaciones de abuso laboral y explotación de menores provocaron una reacción pública masiva y protestas contra Nike. La compañía fue fuertemente criticada por su falta de supervisión efectiva de las condiciones laborales en las fábricas de sus proveedores y por no hacer lo suficiente para abordar estos problemas.
En respuesta a las críticas, Nike implementó una serie de medidas para abordar las condiciones laborales en las fábricas de sus proveedores. Estableció códigos de conducta y estándares laborales para garantizar condiciones de trabajo adecuadas y prohibió la contratación de trabajadores menores de cierta edad. Sin embargo, estas medidas no evitaron las controversias posteriores sobre las prácticas laborales de la empresa y otras compañías de ropa deportiva en la industria textil global.
A raíz de esta polémica, surge la cuestión internacional sobre el cumpliendo de las condiciones laborales de sus trabajadores en las empresas en el sector de la moda.
Por otro lado, es importante mencionar el accidente que tuvo lugar en el pasado abril de 2013, gracias al cual se empezaron a reivindicar y tener en cuenta los derechos y la seguridad de los trabajadores en la industria textil. Se produjo un trágico accidente en Bangladesh cuando se derrumbó el edificio Rana Plaza, que albergaba muchas fábricas de ropa. Esta tragedia dejó más de 1.100 fallecidos y miles de heridos. Fue uno de los peores desastres en la historia de la industria textil.
La importancia de este evento para el mundo de la moda es inmensa. Arrojó luz sobre las condiciones laborales peligrosas y abusivas que soportan muchos trabajadores de la industria textil, especialmente en los países en vías de desarrollo. Este desastre atrajo la atención mundial hacia la explotación laboral y la falta de seguridad en las fábricas de ropa en países como Bangladesh, donde muchas marcas internacionales producían sus prendas a bajos costos.
El derrumbamiento del Rana Plaza generó un debate global sobre la responsabilidad de las marcas de moda en garantizar condiciones laborales seguras y éticas en toda su cadena de suministro. Desencadenó llamadas a la transparencia y a la mejora de las condiciones laborales, llevando a muchas empresas a reconsiderar sus prácticas y a los consumidores a ser más conscientes sobre el origen y la producción ética de la ropa que compran.
Este evento catalizó cambios significativos en las normativas y prácticas de la industria de la moda para abordar los problemas de explotación laboral y seguridad en las fábricas textiles, llevando a un aumento significativo en la conciencia pública sobre las condiciones laborales en la industria de la moda, asó como una mayor concienciación de las empresas y los consumidores en cuanto a la responsabilidad social y ética en la producción. Aunque aún queda trabajo por hacer, el colapso del Rana Plaza marcó un punto de inflexión crucial, impulsando iniciativas para mejorar la seguridad y las condiciones laborales de los trabajadores en todo el mundo.
Además, dio lugar al conocido Fashion Revolution Day. Considerada como una manifestación, exigía y reivindica a las empresas de este sector respeto hacia los derechos de los trabajadores, derechos reflejados en la Declaración Universal de Derechos Humanos, en diferentes pactos de las Naciones Unidas y en el Convenio de la Asociación Internacional del Trabajo, entre otros.
A día de hoy, ha evolucionado hacia la Fashion Revolution Week. La Fashion Revolution Week es una iniciativa anual que se lleva a cabo a nivel mundial para conmemorar el desastre del Rana Plaza en Bangladesh y para crear conciencia sobre la transparencia y la sostenibilidad en la industria de la moda. Durante esta semana, que generalmente tiene lugar en abril, se organizan una serie de eventos, campañas y actividades en todo el mundo para instar a las marcas de moda a ser más transparentes acerca de sus prácticas de producción y a los consumidores a preguntar "¿quién hizo mi ropa?" para promover una mayor responsabilidad y ética en la industria.
En resumen, el mundo de la moda está intrínsecamente ligado al derecho en diversas facetas. La moda sostenible y la protección de los derechos laborales son aspectos críticos que han transformado la forma en que vemos y consumimos moda. Sin embargo, a pesar de los avances en transparencia y responsabilidad tras escándalos como el de Nike o Rana Plaza, queda un camino por recorrer para asegurar que la moda sea realmente ética, sostenible y justa para todos los involucrados en su producción. La intersección entre el mundo de la moda y el derecho continúa evolucionando, llevando consigo la promesa de un futuro más ético y consciente en la industria de la moda.
Carmen Salazar Martínez,
Estudiante de Derecho y Relaciones Internacionales,
Universidad Loyola Andalucía