EL PROCESO ELECTORAL EN ESPAÑA: LOREG E INVESTIDURA

Tras las elecciones del 23J, los candidatos se reunen con S.M el Rey y buscarán los apoyos parlamentarios para obtener la mayoría.
España es uno de los países donde más procedimientos electorales se llevan a cabo, dada la propia singularidad territorial. El sistema electoral español es el procedimiento en el que el voto del ciudadano se convierte en los representantes de las distintas cámaras, caracterizada por ser una monarquía parlamentaria representativa
En cuanto al proceso electoral, España queda dividida por circunscripciones, una división territorial por provincias además de Ceuta y Melilla. Es decir, son 52 el total de circunscripciones las que conforman la conversión del voto en los escaños del Congreso y el Senado, en el caso de las elecciones generales. Con el fin de asegurar la igualdad y proporcionalidad territorial, cada circunscripción aporta un mínimo de dos escaños, quedando el resto adjudicado a su población.
El derecho electoral se rige, fundamentalmente, mediante la legislación electoral española, traducida en la Ley Orgánica de Régimen Electoral General (LOREG), encargada de lograr un marco estable para que las decisiones políticas en las que se refleja el derecho de sufragio se realicen en plena libertad.
La Constitución Española se inscribe, de forma inequívoca, entre las constituciones democráticas más avanzadas del mundo occidental, y por ello establece las bases de un mecanismo que hace posible, dentro de la plena garantía del resto de las libertades políticas, la alternativa en el poder de las distintas opciones derivadas del pluralismo político de nuestra sociedad.
Estos principios tienen su plasmación en una norma como la presente que articula el procedimiento de emanación de la voluntad mayoritaria del pueblo en las diversas instancias representativas en las que se articula el Estado español, según se cita en el preámbulo de la propia ley orgánica.
A pesar de no ser un órgano judicial, contamos con la Junta Electoral Central, encargada de llevar a cabo acciones más o menos similares en cuanto a regulación, velar por el correcto cumplimiento de los procesos electorales, unificar criterios, resolver recursos y reclamaciones o expedir credenciales de diputados, senadores, consejeros, etc.
En este momento, España se encuentra en una situación postelectoral donde ningún partido político ha logrado conseguir la mayoría absoluta para gobernar (176 parlamentarios), por lo que es necesario encontrar apoyos parlamentarios para consumar una mayoría absoluta para la sesión de investidura.
El Rey Felipe VI ha mantenido recientemente una consulta con los representantes designados por grupos políticos con representación parlamentaria. Tras mantener esta consulta, el Rey ha decidido proponer al candidato del Partido Popular, Alberto Núnez Feijóo, como presidente del Gobierno en la sesión de investidura, pese a no tener los apoyos parlamentarios suficientes, que suman un total de 172, a falta de cuatro para lograr la mayoría absoluta.
Es ahora cuando, fijado por la presidenta del Congreso, Feijóo se someterá a la sesión de investidura que, previsiblemente, no saldrá adelante en los días 26 y 27 de septiembre. Se necesita el apoyo de la mayoría absoluta de la cámara para ser presidente. Si no se alcanzara dicha mayoría, se volverá a someter a una nueva votación 48 horas después, necesitando, en este caso, la mayoría simple de la cámara (más votos afirmativos que negativos).
Si, tras las dos votaciones, no se consiguiera la confianza para la investidura, el Rey volverá a iniciar una nueva consulta con los grupos políticos parlamentarios, donde, previsiblemente Pedro Sánchez podría encontrar los apoyos para su investidura.
De igual manera, si transcurrido el plazo de dos meses a partir de la primera votación de investidura (27 de noviembre), ningún candidato obtiene la confianza del Congreso, el Rey disolverá las Cortes y convocará nuevas elecciones para el 14 de enero de 2024. La fecha para esos hipotéticos comicios de enero está fijada por la LOREG para casos específicos de repetición electoral en 47 días después.
El escenario está totalmente abierto, en este momento, para la investidura de Feijóo e, incluso, para una posible posterior investidura de Sánchez. Las negociaciones de ambos partidos continúan su senda de trabajo para lograr los apoyos parlamentarios suficientes. ¿Logrará alguna de las coaliciones formar gobierno, o por el contrario, tendremos repetición de elecciones? Solo el tiempo lo dirá.
